Uno de los mayores problemas a que se enfrentan los empresarios es, en ocasiones, al pago del IVA de las facturas, sin haber cobrado todavía dichas facturas.

Este hecho conlleva un grave perjuicio, puesto que hay que adelantar capital al Estado, y dejando de cobrar lo que por factura le corresponde.

Este problema se puede solucionar mediante el sistema y los requisitos recogidos en el apartado cuarto del artículo 80 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido:

1) Que transcurran dos años desde que se produjo la operación.

2) Que este hecho haya quedado reflejado formalmente en los libros contables.

3) La base imponible de la factura habrá de ser superior a 300 euros, salvo que el cliente que no paga sea también empresario o profesional, en cuyo caso no existe un importe mínimo.

4) Que se haya presentado una reclamación judicial para la reclamación de la cantidad económica al deudor.

Si se hacen efectivas todas las anteriores circunstancias, sería posible solicitar la devolución del IVA de las facturas impagadas.

Es imprescindible emitir una factura rectificativa y remitirla al deudor. Dicha factura deberá:

- Tener un número de serie especial.

- Se hará constar su condición de documento rectificativo y la descripción de la causa que motiva la rectificación y contendrá los datos identificativos de la factura o documento sustitutivo, así como la rectificación efectuada.

- Elaborarse dentro de los tres meses siguientes a la fecha en que se cumpla el plazo de dos años desde que se emitió la factura que resultó impagada.

- Una vez emitida, hay un plazo de un mes para comunicarlo a la administración tributaria.